Archive for the ‘Historias de mi gran familia’ Category
Que los niños actúan por imitación es algo que todos sabemos, pero cuando tu hija de cuatro años te dice que quiere aprender a coser, por mucho que te haya visto hacerlo a ti. tu cara de pasmo no tiene nombre.
¿Cómo la voy a enseñar a coser? Tiene cuatro años!
Buscando en la red encontré esta idea que hoy quiero compartir. Es realmente sencillo, pero el resultado es bonito y ella se lo pasó genial haciéndolo; de hecho ya me está pidiendo que le prepare más cosas para coser.
Yo recogiendo la cocina y la peque conmigo comentando como ha ido la mañana en el cole, preguntándola sobre el muñeco viajero que este fin de semana ha ido a casa de su amigo Carlos.
-Mamá, ¿sabes que han hecho?, ¡han puesto el árbol de navidad!¿ y a que no sabes qué se ha puesto Carlos y Pascuala?.
Yo, como madre muy re-lista que soy pienso rápido y la digo:
-Ya sé, un gorro de Papá Noel.
-Sí mamá, ¿cómo lo has sabido?
-Hija soy madre, todas las madres somos un poco brujas.
-Pero mamá, tú no sabes hacer magia
Yo muy ofendida- ¿cómo que no?
-A ver mamá entonces haz que aparezca un león- dice mi hija desafiante
-¿Un león? Si hombre para que nos coma a las dos- Bien! Mi respuesta es rápida y muy lógica
-Pues entonces que aparezca un perrito!- Me sigue desafiando
-No, no que si no nos conoce nos va a querer morder- Esta repuesta ya no la satisface
A todo esto yo estoy barriendo la cocina, y la digo:
-Anda por qué no me traes el recogedor!
-Y por qué no usas tu magia!
Sin palabras, y es que después de todo mi pequeña va creciendo, piensa y decide por sí misma y yo empiezo a sentir que ya no soy la mamá todopoderosa que todo lo sabe y todo lo puede ¿Cuándo empiezan los niños a darse cuenta de que los padres no somos perfectos? Creo que la mía ya lo intuye.
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Algunos padres no quisiéramos dejar atrás nuestra etapa de juegos y el tener un hijo es la excusa ideal para recuperarla.
A mí me encantan las muñecas, los vestiditos, las cocinitas… lo que se dice “juegos de niñas”. Bien, pues tener una hija fue la excusa ideal para retomar mis juegos; primero con ella comprando sus ropitas (hay cada monada) es mi muñequita. Y ahora según va creciendo compartiendo los juguetes, incluso algunos míos; de cuando era yo pequeña que mi madre guardó y también los suyos nuevos. Juguetes que la mayoría ella aún no ha elegido porque es muy pequeña y claro aquí está mamá para eso.
Esta aventura comenzó en la tienda Imaginariun, allí vimos una casa de muñecas monísima que mi hija no dejó de toquetear mientras estuvo allí. Pero claro, el precio se nos iba mucho de presupuesto, y ahí fue donde comencé a darle vueltas a la idea de construir mi propia casita de muñecas. Pero tenía que ser algo fácil de realizar, que yo tampoco soy “Mac Gyver” .
Una estantería bien decorada, algunos muebles comprados en bazares y decorados por mi, otros reciclados de otra casita y mis grandes “joyas”; construidas por mí. Una cunita para bebés, una litera (es el sueño de mi peque, tener una), una cama super moderna para los padres y un coqueto sillón para el salón, todo unido dio el resultado que veis, no es nada del otro mundo pero a mi me parece monisima y a mi hija le encanta que es lo principal, lástima que nada consiga parar quieto en su sitio, pero después de todo se construyó para jugar.
Acabamos de comenzar un nuevo curso escolar y con él se nos plantean nuevas dudas sobre la forma de educar a nuestra hija. En este caso “el problema” lo tenemos con las actividades extraescolares, y es que si por nosotros fuera, la llevaríamos a todo lo posible. Pero afortunadamente para ella creemos ser unos padres responsables y con un poquito de cabeza para no cometer tal error.
La peque tiene 4 añitos y por la tarde no tiene cole con lo cual le deja bastantes horas libres para realizar otras actividades. De momento las únicas actividades sobre las que no tenemos dudas de que queremos que haga son natación e inglés, sobre el resto aun no hemos tomado ninguna decisión.
Natación, porque nos gusta que haga algo de deporte además de que aprenda a nadar, y poder estar más tranquilos cuando llega el verano y estamos en la piscina. Eso sí, este año solo vamos un día; el año pasado íbamos dos y se hacía muy pesado por el calor que hace allí dentro y el agobio de los vestuarios a la hora de la ducha, con tanta gente; niños, padres, llantos etc.. ¡Este año sólo un día! .
Sobre el inglés, hemos encontrado una academia donde dan ingles nativo desde los 3 años. Ella va muy contenta de momento y eso que dice que no entiende lo que dice su teacher… Esto son dos días a la semana, una hora al día. Lo curioso de esto es que estuvimos a punto de llevarla a clase de chino, pero finalmente no se formó un grupo de niños suficiente, y la otra opción era llevarla a 30 kms, lo que supondría 120kms a la semana, y ahora hace buen tiempo pero dentro de nada comenzaran las lluvias, las nieblas e incluso nevadas. Y digo yo “que necesidad”.
En el cole, para su edad nos ofrecen clases de dibujo y de kárate. Lo de dibujo sí nos lo hemos planteado pero coincide con los días de inglés, además de algunas otras desventajas que encontramos como el hecho de que sean cuatro horas a la semana, dos horas cada día, y de estar en clase con niños de todas las edades. Sinceramente no veo a mi hija capaz de mantener su atención en el trabajo durante dos horas seguidas. Le gusta mucho dibujar pero se cansa, necesita comenzar y terminar su dibujo rápido aun no tiene capacidad de concentración.
Y no es que yo sea nada de otro mundo pero para enseñarla a dibujar con 4 años que tiene, creo que sí tengo capacidad de más. Realmente lo que ella necesita es atención, ponernos juntas a pintar o a jugar a la plastilina creo que es más que suficiente de momento.
Lo del kárate sí es un “problema”, porque ella sí quiere ir, yo prefería algo más “de niña” como ballet o música pero que le vamos a hacer, a ella le gusta esto, pero de momento también lo hemos descartado por lo mismo que con dibujo; en la clase hay niños de todas la edades y además no tiene capacidad de concentración ni coordinación de movimientos, para pasar una hora repitiendo movimientos.
En fin un lío. Si a esto sumamos la posibilidad de asistir a una ludoteca , acudir a la escuela de música o aprender algún otro idioma… hay cantidad de cosas que aprender, pero es sólo una niña y sobre todo lo que tiene que hacer es JUGAR, ya tendrá tiempo para decidir por ella misma que es lo que quiere aprender. De momento y ahora que aun decidimos nosotros, creo que hacemos lo correcto con limitarlo a solo dos actividades, Inglés y natación y eso que en el fondo me quedo con muchísimas ganas de llevarla a todo lo demás. Y es que como todos los padres quiero lo mejor para mi hija.
Siempre quise tener una hija, y desde hacía mucho tiempo tenía decidido el nombre que me gustaría ponerla,el mismo de mi abuela.
Pero pasaron los años y ese nombre que tanto me gustaba se puso muy de moda y muchas bebés de mi entorno recibieron ese mismo nombre. Cuando llegó el momento de tener que tomar una decisión sobre el nombre que poner a mi hija llegó el problema.
No queríamos un nombre común (al menos donde yo vivo); como todos los padres, queríamos algo especial. Mi marido me sugirió que le gustaban los nombres vascos y empecé a indagar (cosa que no me llevó mucho por cierto) y encontré el nombre que nos gustó a los dos, Leire.
Ahí comenzaron mis problemas; la única niña en mi familia desde hacía 17 años. Todos querían opinar en el nombre y aunque gustó a los más jóvenes, el problema fueron los abuelos.
Ya se que me diréis que qué más me daba, que es a los padres a quien nos tiene que gustar, pero en el fondo todos necesitamos la aprobación de nuestro entorno en lo que hacemos.
Con mis suegros el tema resultó algo más fácil; un poco de información sobre el nombre, comentarlo con sus amistades y saber que las personas con algo de cultura lo reconocían bastó para convencer a mi suegra (ella es así).
Con mis padres no fue tan fácil, y no porque se opusieran ni nada de eso, pero para resumir el tema digamos que mi padre tiene 80 años y cuatro años después aun “no sabe” llamarla y le dice “leidi”.
Otro tema a decidir era Leyre o Leire. Nos decantamos por Leire porque nos sonaba más castellano (toma ya).
Hemos estados todos estos años con ganas de viajar hasta allí. Para quien no lo sepa, Leire es una sierra, está en Navarra y sobre ella se levantó el Monasterio de San Salvador de Leire, hacia el siglo IX, un lugar realmente bonito.
En este viaje hemos descubierto dos cosas sobre este nombre; la primera, que ya sabiamos que Leire con i latina era en vasco y con Y en castellano o Navarro pero nos quedaba la duda de cúal era la correcta. Una guía de Turismos de Navarra nos informó que la forma correcta era con I porque en la lengua vasca la Y no existe con lo cual la forma primitiva del nombre tuvo que ser con I.
Otra cosa que también aprendimos fue sobre su virgen. Yo busqué información sobre el tema pero no encontré nada ;sólo alguna imagen de la virgen, pero nada sobre su historia. Ahora sé el porqué, esta virgen es un invento. No es que las demás no lo sean pero esta lo es sin ninguna duda. Parece ser que fue un encargo realizado a un imaginero en el año 1970 simplemente para que las madres cuyas hijas se llamaran Leyre tuvieran una imagen de esta virgen, pero no hay constancia de apariciones o milagros.
Todo lo que cuento sobre el nombre son cosas que he ido descubriendo y sobre las que puedo estar equivocada, pero quizás a alguna mamá le sirvan como me hubiera servido a mí en su momento.
Pero después de todo esto, el nombre me encanta y no se lo cambio por nada.
Zu
Nube
A Carol hoy la pondremos en busca y captura ![]()
PD: Y Carol apareció a lo flamenquito!!


























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